Maquillando mi sueño...

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jueves, 25 de septiembre de 2014

OBJETO DE DESEO

No hay nada como desear algo para que se te haga la boca agua, morderte los labios y saborear en tu boca como sería probarlo.

Algunos pensarán en un beso robado de esa persona que te hace perder los papeles; otros en comer ese trozo de carne tan jugoso que tú no puedes comerte por estar a dieta; otros en esa prenda irresistible expuesta en un escaparate demasiado cara para tu bolsillo.






Sea como fuere, creo que no me equivoco si digo que el 99% de los que estamos leyendo este post hemos pensado en un beso. En un gran beso. Un beso de labios entreabiertos, una boca deseada que se acerca a la tuya, un aliento que calienta la comisura de tus labios, el contacto perfecto de piel con piel, la sensación de una lengua que acaricia la tuya y te hace temblar hasta los más recónditos cimientos de tu ser.

Qué gran momento de la vida. 

No perdamos la oportunidad de cuidar y ensalzar aquellos que nos lo proporcionan: nuestros labios.


A todas nos gustaría tener unos labios perfectos, en forma de corazón, carnosos y gorditos, simétricos... Pero somos realistas y sabemos que la perfección no existe, a no ser que la busquemos en un quirófano. Yo, de momento, me conformo con lo que tengo.

Intento hidratar mis labios todos los días con bálsamo labial de letibalm, Neutrogena, vaselina GAL la rosa o la de violeta. De esta manera consigo tenerlos siempre preparados para cualquier acontecimiento que pueda tener. 





Conozco personas que tienen saliva muy corrosiva o que tienen mucha tendencia a tener los labios resecos y llenos de pieles muertas. Les resulta difícil mantenerlos jugosos y carnosos solo con vaselina por lo que tienen que cuidarlos algo más. 


Si te identificas con estas personas, toma nota al siguiente remedio casero, puede que te vaya bien:

Hazte con un cepillo de dientes antiguo o cambia el que ya tienes (es bueno cambiarlos cada tres meses), mójalo con agua y cepilla tus labios para empezar a eliminar pellejos que afean nuestra boca. ¡¡No te pases!! Hay más días... ;) 


Tras cepillarlos, date un bálsamo reparador e hidratante y échate a dormir. Durante el día, procura tener tus labios hidratados constantemente con un cacao en barra (resulta más cómodo que la vaselina) o en el formato que más te guste o tengas en casa. Por las noches vuelve a repetir la operación hasta que veas que tienes tus labios carnosos, pero ¡¡nunca dejes de cuidarlos e hidratarlos!!


Es la única manera de lucirlos hermosos cuando los maquilles... Algo que os enseñaré próximamente en el blog: maquillar tus labios perfectos.

Hasta entonces me despido con un montón de besos de todas las clases...









Muak!!
LoveU! 

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