Maquillando mi sueño...

Maquillando mi sueño...

lunes, 8 de septiembre de 2014

Una verdadera HISTORIA DE AMOR. Una BODA de ensueño.

5 de septiembre de 1964. Dos jovencísimos Esther y Dimas se daban el sí quiero en medio de una difícil situación familiar para ambos. 

Se encontraron paseando por la Plaza del Castillo de Pamplona y aquella mirada cambió sus vidas para siempre. De Ávila él, de Lantz ella. Costumbres familiares y culturales totalmente opuestas, pero ese sentimiento que mueve el mundo todo lo puede: el amor. Contaba Esther con 23 años cuando cogió una pequeña maleta con apenas lo necesario para una noche y montó en un tren que la llevaría a Madrid. Allí le esperaba su prometido, Dimas, para casarse con ella en contra de lo que pensaban sus familias. Padres y hermanos de Dimas y madre y dos hermanos de Esther fueron testigos de ese enlace turbulento.

Cuando el amor es de verdad, triunfa. Triunfa por encima de todo y de todos. Y si no que se lo digan a esta pareja que, después de una boda casi clandestina, una vida llena de buenos y malos momentos, venturas y adversidades, ocho hijos; el pasado viernes 5 de septiembre de 2014 celebraban su 50 aniversario de bodas. Sus 50 años de amor, y los que les quedan. 


Rodeados de su familia, hermanos, hijos, nietos, sobrinos... Cantamos, comimos y bebimos por otros 50 más... Y todo ello en el Castillo de Gorraiz; para un evento de estas características, mejor ir sobre seguro y al que es el rey de los restaurantes para esta familia. Todo genial, como siempre, ¡gracias!

Se trata de las Bodas de Oro de mis suegros. El hecho de haberse casado en condiciones más que desafortunadas nos hizo decidir que este día iban a tener la boda que no tuvieron por lo que, es más que evidente, había que prepararse para la ocasión.

Otra boda, pero repitiendo vestido (este no lo había visto la familia, porque la otra boda fue de amigos!). Lo que cambié fue el maquillaje y el recogido. Al ser una boda de noche, el maquillaje exigía más brillo, al igual que el peinado, que algo más desenfadado me daría un aire más festivo.

El vestido de Trakabarraka es precioso y me favorece muchísimo. Los zapatos de UNISA estilizan mis piernas y al vestido le sientan increíble y esa carterita de Pelé y Melé que es el complemento perfecto e ideal para terminar el outfit.

Al ser la boda de los padres de mi chico (mi fotógrafo), éste estaba más pendiente de sacar las fotos a sus padres y a su familia (obviamente) que a mi maquillaje, por lo que las fotos no son muy buenas, pero al menos el peinado se ve, que fue otra vez de la peluquería MARRÓN CHOCOLATE. 




El maquillaje de los ojos fue realizado con la paleta NAKED, el color virgin para el párpado móvil y para la cuenca utilicé un granate de la paleta de MAgIc CoAsT*:


Puse una fina línea de eyeliner y listo. Los labios fueron rojos, con el básico de SEPHORA (la verdad es que ese color me encanta, me vuelve loca).



Selfie con el "novio"

¡¡¡A cada cual más guapa!!! (el pelo de Mery me vuelve loca... ¡¡Me superencanta!! ;)

Para terminar, solo me queda decir dos cosas: enhorabuena y gracias

Enhorabuena porque, sin duda, es una historia de película y, haber llegado hasta aquí es un mérito incalculable. 

Gracias porque sois un ejemplo a seguir y por vuestra siempre amable y cariñosa acogida a aquellos que hemos llegado más tarde a esta gran familia.

Hasta el próximo... 
LoveU!

No hay comentarios:

Publicar un comentario